Recomposición política en Bolivia: balance de las Elecciones del 4 de abril
Pasado el proceso electoral del 4 de abril en Bolivia, el Programa de Fortalecimiento Democrático, impulsado por PNUD e IDEA Internacional, realizó una entrevista a Fernando Mayorga, Director de CESU de la Universidad Mayor de San Simón y experto analista político, consultándole acerca de su balance de los resultados. Les presentamos el video de la entrevista en 3 partes y también la transcribimos por si prefieren leerla.
Programa de Fortalecimiento Democrático (PFD): A partir de los resultados de las elecciones subnacionales del 4 de abril se configura un nuevo campo político en Bolivia. ¿Cuál es su percepción de esta recomposición política?
Fernando Mayorga (FM): Con las elecciones departamentales y municipales del 4 de abril termina la transición política hacia un nuevo escenario el cual tiene reglas novedosas, tales como listas separadas de autoridades del ejecutivo y legislativo, es decir, gobernadores, Asambleas Departamentales, alcaldes y concejo.
Esta elección es el complemento a la elección de autoridades nacionales. El resultado general en términos de evaluación que tenemos es que, a diferencia de la elección para la conformación de la Asamblea Legislativa Plurinacional, la elección presidencial terminó con victorias contundentes por parte de Evo Morales y el partido de gobierno, quien tiene prácticamente un control sin límites del poder legislativo. En contraposición, los resultados de las elecciones departamentales y municipales muestran un cuadro de composición pluralista. El pluralismo en el sistema político se puso en manifiesto en el nivel subnacional con los resultados electorales del 4 de abril.
PFD: A partir de esto, sería importante caracterizar de qué manera se manifiesta este pluralismo, en términos de si realmente representa un equilibrio respecto a la estructura de poder que se está instalando dentro de la dinámica de recomposición política y del Estado.
FM: Los rasgos que tiene este pluralismo están muy ligados a las características que tendría el sistema de partidos; ya que paralelamente, estamos en otra fase de la historia del sistema de partidos, cuyos contornos todavía no están definidos y que no podemos limitarlo a la mirada convencional respecto a quien es en tanto el partido relevante.
Existe una gran tendencia a la interpretación reduccionista, a mi juicio, estamos en un modelo de régimen político como partido único. Algunos entienden que el MAS es hegemónico, en ese sentido, sería una fuerza política que no tiene limitaciones y que ejerce el poder dominando, no solamente el ámbito legislativo, sino inclusive subordinando el Poder Judicial a los dictamines del presidente del Estado Plurinacional. Sin embargo, esto es un error, tenemos tres partidos en el parlamento; un presidencialismo fuerte sin duda y un sistema de partidos con un partido predominante. El MAS, por la distribución de fuerzas de bancada parlamentaria, posee 2/3 de la representación y esto le da margen para tomar decisiones sin negociar con fuerzas opositoras. Aún así, habría que matizar el rol que jugarían los 4 ó 5 diputados del Movimiento Sin Miedo (MSM).
En el otro extremo de estas clasificaciones esta el multipartidismo, que cuando es excesivo genera problemas de negociación, gobernabilidad. Tendríamos ahora con los resultados departamentales una mayor cantidad de partidos que podrían tener importancia. Sin embargo, por las características de existencia de multiplicidades en años electorales vemos un cuadro complejo.
Por otro lado, tenemos organizaciones políticas, para usar el término constitucional, de variado signo que tienen presencia en escenarios departamentales, concretamente en las Asambleas Departamentales, siendo el primer nivel que muestra una clásica división entre oficialismo y oposición. En el caso de occidente (Potosí, Oruro, La Paz) existe la presencia en Asambleas Departamentales del MAS, el MSM y el MPS, fuerzas que comparten una visión del proceso del cambio, pertenecen al campo de la izquierda, no existen distinciones claras sobre ellos y son alternativas dentro de un mismo proyecto.
A eso se sumaría una fuerza opositora del oriente, lo que era la denominada "media luna". Muestra un cuadro igualmente pluralista pero distinto; presenta al MAS, y al frente tiene organizaciones políticas opositoras de carácter claramente regional. Por lo tanto es un cuadro heterogéneo y exige una investigación más minuciosa a nivel departamental para ver cuáles van a ser sus características en cuanto a composición específica, cualidad representativa y que condiciones de ejercicio de la gestión política de las autoridades regionales.
PFD: A partir de esto, después de los resultados del 4 de abril existen dos miradas: una optimista del lado de la oposición, quien cree haber recuperado la iniciativa política, y una más escéptica del lado del MAS, que se traduce en problemas de gobernabilidad a diferencia de lo que pasa en la asamblea plurinacional. ¿Usted cree que posteriormente esta composición de las asambleas puede generar problemas de ingobernabilidad?
FM: Eso es muy importante, considero que la otra variable relevante es la percepción de los actores, la evaluación que hacen ellos, ya que eso es parte su instrumento para intervenir en los espacios nuevos que son las Asambleas Departamentales. Aquí vemos es una interpretación por parte del oficialismo, que a mi juicio no es equilibrada, porque hace un balance que tiene como resultado impugnar en el proceso electoral, (claramente en Pando, Beni y Santa Cruz) teniendo un elemento de distanciamiento y enfrentamiento con la oposición, generando así un clima de desconfianza. A esto se suma la declaración del presidente del Estado Plurinacional, quien señaló que no va a trabajar con autoridades que tengan elementos de corrupción o que están vinculados a intentos de separatismo. Es así que tenemos un segundo ingrediente que estaría sembrando consignas negativas.
La respuesta opositora ha sido cautelosa, Germán Antelo ha mencionado no entrar a la confrontación, en el caso del Beni el gobernador electo ha suspendido un intento de movilización que podía provocar un enfrentamiento. Por lo tanto, esta cautela podría ser fruto de su fraccionamiento, ya que cada gobernador electo y su fuerza política actúa en su espacio y casi no hay conexión entre ellos. Es así que va a ser importante ver como procesan los protagonistas, en los próximos días el curso de los acontecimientos, y cómo terminan reaccionando frente a las decisiones de la Corte Nacional Electoral, cuando vengan los cómputos definitivos. Si no existe una clara aceptación de los resultados por parte de todos los protagonistas, no podemos pensar en la posibilidad de una gestión política de las Asambleas Departamentales bajo lógica de concertación.
PFD: De alguna manera, esto abre ciertos escenarios de riesgo para la democracia como sistema de gobierno que promueve pluralismo. Es decir, debemos las implicaciones políticas que tienen una correlación de fuerzas como la que se ha instalado en el país. ¿Cómo ve usted este horizonte y estas implicaciones siendo que está claro que ya no existe un gobierno dividido?
FM: A priori el gobierno dividido, como cualquier configuración institucional, puede ser positivo o negativo dependiendo para que fines. En Bolivia, el gobierno dividido durante la primera gestión de Evo Morales fue positivo en mi lectura. Fue un factor de presión para la concertación en términos instrumentales. Ahora no existe gobierno dividido, lo cual no quiere decir que no haya pluralismo, sino que todavía no se tradujo la existencia de actores políticos en este caso de opositores con capacidad de veto a las decisiones del presidente. Estamos en una segunda fase del proceso de descentralización, que tiene que ser la aplicación de las autonomías y a diferencia de la gestión anterior, la división vertical del poder se ha formalizado en términos de estructura institucional. El presidente, en términos territoriales, está limitado por los gobiernos departamentales. Lo que está en juego ahora es la composición política de estos gobiernos departamentales, aquí tenemos que el predominio del MAS no se ha traducido a nivel departamental con la misma fuerza. Esto genera complejos juegos de poder entre los departamentos y el gobierno central, e internamente entre las provincias y las capitales de Departamento.
Lo que tenemos con la composición de las asambleas departamentales ya es una representación de esa diversidad regional en cada departamento. La dinámica política y los efectos políticos de esa visión vertical de los poderes dependen de la composición política. Tenemos 5 ó 6 gobernadores del MAS, por lo tanto, en ese esquema de aplicación de las autonomías departamentales, hay predominio del MAS. Tienen a su favor una mayoría, a excepción de 3 ó 4 que siempre estuvieron en posición opositora. Pero que ahora estarían en situación minoritaria ya que no tienen a la autonomía como bandera opositora respecto al gobierno.
PFD: Mirada indígena, tenemos 7 representantes especiales, 11 autonomías indígenas municipales y tenemos representaciones en las asambleas departamentales. ¿Estos son espacios reales de poder para los indígenas?
FM: Sí, aunque depende de la representación, es importante esta presencia directa de indígenas, que varía en cada Asamblea Departamental de acuerdo a la propia composición. Pero ya hay un dato interesante que es la vigencia de la otra democracia que está reconocida por la Constitución que es la democracia comunitaria. El siguiente desafío para el Movimiento Indígena es la elaboración de los Estatutos Autonómicos en cada departamento, donde se establecen los diseños de autonomía municipal e indígena y regional en cada departamento. Ahí se verán los avances que se pueden ir dando en ese sentido.
En La Paz, el MAS se manifiesta con esa hegemonía discursiva del indigenismo, con variantes discursivas de debate respecto a visiones de desarrollo económico y participación política. Habría que ver un segundo nivel de análisis, del cual no tenemos datos precisos, para así poder responder qué pasó a nivel municipal en estas elecciones y la presencia de agrupaciones indígenas con candidatos propios. Es decir, cuántos de ellos estaban como candidatos del MAS o el MSM. Ahí vemos una manifestación del movimiento indígena y el partido de gobierno. Por lo tanto, no podemos decir que todos los movimientos indígenas están representados debidamente.
A continuación, puede ver 3 videos de esta entrevista.
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